HOY ME PROPONGO…
Honrar la vida en toda montaña, río o aldea, sabiendo que cada uno de mis viajes es una promesa de esperanza, aún entre el lodo y la tormenta.
Escuchar en silencio la lengua del pueblo, aprendiendo del sabio indígena, del jaguar, del abuelo que cura con plantas y memoria.
No despreciar el camino difícil, ni el hambre ni el frío. Porque el dolor del otro también será mi carga.
Llegar a mis pacientes, aunque falten pastillas o transporte, porque a veces, mi presencia puede curar más que mil recetas. Compartir el pan, el agua y la palabra, pues sanar también es acompañar.
No olvidar que un niño enfermo en la montaña vale igual que un ministro en la ciudad.
Respetar el tiempo de la naturaleza y el calendario lunar, sabiendo que la medicina no siempre lleva bata blanca.
Denunciar la injusticia, el abandono y el olvido, aún si me cuesta el puesto o la comodidad.
Cuidar de mi espíritu tanto como de mi ciencia, porque un alma cansada no cura.
Dr. Efraín Retana Álvarez.
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